Bogotá, 17 abr (SIG). "Desde Portugal se divisa el mar, se siente el mar, se vive el mar.
El océano Atlántico es el infinito profundo de una nación que desde
hace muchos siglos se lanzó a las aguas para descubrir el mundo.
Hoy Portugal, siguiendo su vocación, descubre otro país: descubre a Colombia, que esperaba ansiosa su llegada.
Y nosotros también tenemos la alegría de acercarnos a Portugal, que
viene con sus autores, con sus músicos, sus arquitectos, sus cineastas,
su gastronomía y –sobre todo– con su mar.
De pronto Bogotá, esta ciudad andina en que vivimos a 2.600 metros de
altura, se ha convertido –igual que en una fábula de Saramago– en una
isla improbable, circundada por aguas color turquesa, como si Portugal
nos rodeara con su abrazo marino.
¡Y qué hermoso que sea así! Recibir a Portugal –acompañada de la
fuerza de su mar, de su historia y su cultura– es un hecho poético,
mágico, que nos llena de ilusión.
Han venido ustedes, señor Presidente, a traernos ese mar portugués que Fernando Pessoa describió en sus versos:
Oh mar salada, ¡cuánta de tu sal
son lágrimas de Portugal!
Por cruzarte, ¡cuántas madres lloraron,
cuántos hijos en vano rezaron!
¡Cuántas novias quedaron por casar
para que fueses nuestra, oh mar!
Por eso resulta tan apropiado el lema que caracteriza la presencia lusa en Bogotá: "Desde mi idioma se ve el mar".
En pocas lenguas como el portugués encuentra el mar una mayor presencia; una mayor dimensión humana, épica y lírica.
Luis de Camoens –por ejemplo–, el Príncipe de los Poetas de su
tiempo, no solo fue un soldado sino que inmortalizó los descubrimientos
del gran navegador Vasco de Gama
Por ello, fue en su tumba, en el hermoso monasterio de los Jerónimos,
donde el primer día de nuestra reciente visita a Portugal colocamos un
ramo de rosas colombianas.
De ese mar, de esa tradición, de esa historia, llega usted, apreciado
presidente Cavaco Silva, encabezando la gran delegación portuguesa que
se hace presente en la Feria Internacional del Libro de Bogotá.
Como si se tratara de un navío lleno de tesoros, llega su barco con
23 escritores portugueses, y con 20 mil libros que se ofrecerán en su
pabellón y otros 20 mil que se regalarán a través del programa Libro al
Viento.
Además, se lanzan en la Feria más de 30 libros portugueses traducidos
al castellano exclusivamente para este evento, más de la mitad de ellos
publicados por editoriales independientes.
Los lectores colombianos –que ya están familiarizados con la obra de
Camoens, de Queirós, de Pessoa, de Lobo Antunes o Saramago– tendrán la
ocasión de conocer lo más actual de la literatura portuguesa.
Por ejemplo, se lanzan en primicia mundial la edición de un libro
hasta ahora inédito del mismo Saramago, así como traducciones exclusivas
de autores portugueses que van desde Fernando Pessoa hasta Vasco Graça
Moura y otros poetas y escritores contemporáneos que nos acompañan.
Se presenta, por otro lado, con el patrocinio de nuestra Cancillería,
la traducción al portugués de dos obras emblemáticas de la literatura
colombiana, como son La Vorágine de José Eustasio Rivera y una antología
poética de uno de nuestros más grandes escritores, Álvaro Mutis
–ganador del Premio Cervantes–
También vienen personalidades como el premiado arquitecto Eduardo
Souto Moura o Pilar del Río –la entrañable compañera de Saramago y
presidenta de la Fundación que lleva su nombre–.
Por supuesto, no podía faltar el fado, el nostálgico fado, que nos llega en la voz de sus mejores intérpretes.
A nombre de los colombianos, de los 47 millones de colombianos,
quiero agradecer a usted, señor Presidente, y al Secretario de Cultura
de Portugal, Jorge Barreto Xavier, por este enorme esfuerzo que han
hecho.
Sabemos que Europa –y Portugal en particular– atraviesa por una época
muy difícil y por eso valoramos y agradecemos la generosidad y grandeza
con que han respondido los portugueses a esta invitación.
También debo reconocer el aporte fundamental de un colombiano con
alma lusa: el profesor Jerónimo Pizarro, quien no sólo es uno de los
mayores especialistas en el mundo en la obra de Pessoa, sino que fue el
comisario para Portugal de su participación en esta feria.
Gracias a estos esfuerzos, hoy recibimos, complacidos, la más amable
de las invasiones –la invasión de la cultura portuguesa– y podemos
decir, literalmente, que Portugal se toma a Bogotá.
La Feria del Libro de Bogotá, que llega a su vigesimosexta edición
gracias al buen trabajo de la Cámara Colombiana del Libro y de
Corferias, gana cada vez más presencia y prestigio dentro de las ferias
que se realizan en todo el planeta.
Este año –además de la presencia de los mejores escritores,
periodistas e ilustradores de Colombia y muchas regiones del mundo–
contamos por primera vez con la participación de un premio nobel: el
escritor francés Jean-Marie Gustave Le Clézio.
¿Sabían ustedes que, en un hecho sin precedentes, han venido a
nuestro país en los últimos tres meses nada menos que cinco grandes
escritores laureados con el Nobel de Literatura?
En enero estuvieron Mario Vargas Llosa y la novelista y poetisa rumana Herta Müller.
Hace pocos días estuvo en Bogotá el nobel sudafricano John Maxwell
Coetzee, y también hace poco llegó para una estancia en Cartagena
nuestro querido Gabriel García Márquez.
Y ahora nos visita nada menos que Le Clézio, un autor que ha sabido
transmitir la riqueza y diversidad del mundo y sus culturas ancestrales
en su obra.
Nos honra saber que hace cuatro décadas estuvo en Colombia –en las
selvas del Darién– y que aquí aprendió de la sabiduría de los pueblos
emberas y wounaan, una experiencia que cambió su vida y le inspiró
algunos de sus libros.
Siempre me alegra venir a estar feria, y poder compartir los avances
de nuestro gobierno en un esfuerzo al que le ponemos todo el corazón
como es el Plan Nacional de Lectura y Escritura "Leer es mi Cuento".
Estamos empeñados en promover la lectura como fuente de crecimiento personal –y por consiguiente de la sociedad–.
Sabemos que la lectura es una de las estrategias más efectivas para
cerrar las brechas y hacer de Colombia un país MÁS JUSTO y MÁS MODERNO.
Los Ministerios de Cultura y de Educación están fortaleciendo, como
nunca antes, la red de bibliotecas públicas y de bibliotecas escolares
del país.
Cuando llegamos al gobierno, en las bibliotecas públicas había 8
millones y medio de libros, adquiridos en un lapso de siete años, entre
2003 y 2010.
Pues bien, en los primeros dos años y medio de nuestro gobierno hemos
adquirido y producido para estas bibliotecas 7 millones y medio de
libros.
Y estamos haciendo gran un esfuerzo por un sector de la sociedad muy
especial, es la primera infancia porque sabemos que el hábito de la
lectura se forma en los primeros años de vida del ser humano.
Hemos dotado a las más de 1.400 bibliotecas públicas del país, a los
más de 1.300 centros de atención integral de primera infancia y a todos
los hogares del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar con
colecciones de libros para la primera infancia.
Yo me la paso diciéndoles a los padres y a las madres: enséñenles a
sus hijos a leer, no hay nada más maravilloso, descubren un mundo nuevo
que dura toda la vida.
Incluso, cada vez que entregamos una vivienda de interés prioritario
–que benefician a las familias de menos recursos del país– la vivienda
incluye una biblioteca básica de 9 libros escritos y editados
especialmente para sus intereses.
En cuanto a las bibliotecas escolares, triplicamos la meta que nos
habíamos fijado en el Plan Nacional de Desarrollo, y para el final de
este año habremos entregado 19 mil cuatrocientas bibliotecas a igual
número de escuelas, incluyendo formación a los docentes.
Tan solo para este plan de lectura hemos adquirido más de 5 millones de libros.
A esto se suman los 18 millones de textos escolares del programa
"Todos a Aprender" que hemos entregado a los niños de primaria de más
bajos recursos para mejorar sus aprendizajes en lenguaje y matemáticas.
¡23 millones de libros y textos! Esta es una inversión sin antecedentes en la historia del sector educativo colombiano.
Y lo mejor es que todas estas compras, tanto por el ministerio de
Cultura como el de Educación, están siendo realizadas mediante un método
de subastas inversas que nos ha permitido adquirir más libros a un
precio más moderado.
Así estamos promoviendo el viaje maravilloso que significa la lectura
entre los niños y jóvenes de nuestro país, comenzando – como ya dije–
por esos primeros años cuando aprendemos el gusto por los libros a
través de los cuentos que nos leen.
Bien decía el siempre vivo Saramago:
"Hay quien se pasa la vida entera leyendo sin conseguir nunca ir más
allá de la lectura; se quedan pegados a la página, no entienden que las
palabras son sólo piedras puestas atravesando la corriente de un río. Si
están allí, es para que podamos llegar a la otra margen. La otra margen
es lo que importa".
Eso es lo que queremos para los colombianos: que atraviesen el río
sobre el puente que forjan las palabras; que lleguen victoriosos y
felices a la otra margen, a ese otro lado que significa cruzar la
brecha, avanzar en el camino de la vida.
Apreciado presidente Cavaco Silva, amigos de Portugal y del mundo, y amigos todos del libro:
Hoy recibimos a Portugal y su cultura con la misma admiración y
respeto con que los portugueses acogieron en noviembre pasado la
exposición del maestro Fernando Botero, que se realizó en el majestuoso
Palacio de Ajuda de Lisboa.
Estamos, además, a escasos días de conmemorar los 39 años de la
Revolución de los Claveles, lírico nombre con que quedó registrado en la
historia el levantamiento militar del 25 de abril de 1974 contra la
dictadura más larga de Europa.
Claveles rojos, del color de la sangre que no se derramó, fueron sembrados en los cañones de los fusiles que no se dispararon.
¡Qué bonita alegoría para un país que, como Colombia, hoy sueña la paz y tiene razones para creer en la paz!
Sé –como le dije ayer señor Presidente– que al terminar estas semanas
de intensa presencia portuguesa aquí en nuestro país, será inevitable
sentir una profunda saudade, esa palabra hermosa que nos regaló la
lengua portuguesa.
Ojalá cada día más se incentive en nuestro país el aprendizaje de
este idioma que suena como música a nuestros oídos y que hablan más de
250 millones de personas en el mundo.
Y ojalá nos visiten cada vez más portugueses que vengan a aprender
español en nuestro suelo; que quieran contagiarse de nuestra alegría y
nuestra mezcla de culturas; que se animen a vivir y disfrutar el
"realismo mágico", ese que nos distingue en todo el mundo.
Mientras tanto, aquí, en Bogotá –en esta ciudad alta rodeada por la
cordillera– vamos a respirar el mar, vamos a sentir el mar, a mojarnos
de mar, a escuchar el mar, a oler el mar…
Ese mar que nos traen –como un regalo de los siglos– el arte y la cultura de Portugal.
Muchas gracias".
Que contraste com o cinzento Cavaco, que discursa sem alma, não sendo um digno representante da Nação neste importante momento das relações culturais, económicas e políticas com a Nação Colombiana.
Cavaco é criticado
Pelos escritores do País amado
Por não ter citado
O escritor afamado
O nome de Saramago
Não harmoniza com o Cartaginês
Aníbal não sente o âmago
Da notoriedade do Português
Na Colômbia simboliza a ligação
Com a sua língua materna
De Nação para Nação
O anfitrião manifestou a alma fraterna
VIVA A COLÔMBIA! VIVA PORTUGAL! VIVA A RELAÇÃO LUSO-COLOMBIANA!

A fadista Raquel Tavares na cerimónia de inauguração da Feira do Livro de Bogotá (18-04-2013)
«Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la clausura del Encuentro Empresarial de Colombia y Portugal» (http://wsp.presidencia.gov.co/Prensa/2013/Abril/Paginas/20130417_02.aspx)
Bogotá, 17 abr (SIG). "Señor Presidente (de Portugal) Cavaco Silva, nuevamente, qué bueno tenerlo aquí entre nosotros.
Qué bueno tenerlo en un evento con tanto significado, porque en el
fondo lo que nosotros hacemos para mejorar nuestras relaciones, para que
Portugal y Colombia se acerquen, quienes lo ejecutan son las empresas y
los ciudadanos.
Y lo que hemos visto el día de hoy es un paso claro, definitivo en
ese acercamiento de nuestros dos países que está produciendo ya
resultados concretos.
Está generando inversiones, empleo en los dos países y de eso se
trata este acercamiento, entre otras cosas, porque también esta tarde lo
tenemos también en el campo cultural, al igual que el campo político,
en todos los campos, nuestras relaciones vienen creciendo y
fortaleciéndose.
Desde que lo vi ayer en el almuerzo a hoy me ha tocado hablar con
varios presidentes latinoamericanos: México, Argentina, Brasil, Chile,
Perú, todos le mandan un saludo muy especial, todos lo aprecian
enormemente. El Presidente (de Perú) Ollanta Humala me dice que allá lo
está esperando con los brazos abiertos porque creo que usted viaja de
aquí para allá.
Y qué bueno esta firma de los convenios entre empresas portuguesas y empresas colombianas.
Las inversiones que ya tenemos de empresas portuguesas son
inversiones muy importantes. Como lo dije ayer, fui personalmente a la
inauguración del primer hotel del grupo Pestana aquí en Bogotá; y fui
también personalmente a la inauguración de la primera tienda y el centro
logístico del grupo Jerónimo Martins, un grupo que como todas las
empresas portuguesas -y eso es algo que quiero resaltar- tiene un gran
sentido de la responsabilidad social.
Y me explicaron, su dueño, el abuelo de la familia, Suarez Dos
Santos, explicaba cómo ellos tenían una forma de operar, en donde la
responsabilidad social estaba en primera instancia.
Y me explicó, por ejemplo, cómo iban a pagar en promedio 20 por
ciento más, en promedio en el comercio en Colombia, a sus empleados en
sus tiendas, 40 tiendas van a inaugurar de aquí a final de año, y van a
invertir cerca de 500 millones de euros, cosa que nos complace
enormemente.
Además, dentro de su política, tienen como norma estimular la
producción nacional y comprarle a los productores nacionales, ayudarlos a
mejorar la forma como producen y como operan. Y eso entonces tiene un
efecto muy importante en toda la cadena que los vuelve a todos más
competitivos.
Esperamos ver muy pronto muchos productos colombianos vendiéndose en
Polonia, donde ese grupo es muy fuerte, y cómo nos complace que haya
escogido a Colombia como su segundo país para desarrollar sus negocios.
Lo mismo las demás empresas que aquí vimos, creo que es un gran acierto y una gran noticia para Colombia y para Portugal.
Quiero aprovechar este espacio para hablarles a los demás empresarios
portugueses, que acompañan a su delegación Presidente Cavaco Silva.
Los portugueses siempre han sido navegantes, exploradores, yo fui
también marino en mi época, y nos enseñaron a los marinos que siempre
hay que tener un puerto de destino, una visión.
Hay una famosa frase de Séneca: 'para quien no tiene puerto de destino todos los vientos son desfavorables´.
Para quien sabe para dónde va las cosas se le facilitan. Y
poniéndonos en los zapatos de los empresarios: ¿qué quiere un empresario
que quiera invertir en un país?, conocer un poco cuál es la visión de
ese país, para dónde va ese país.
Porque al fin y al cabo desde nuestra perspectiva los empresarios
extranjeros son nuestros socios en el desarrollo, en la construcción de
ese país, de esa visión de país, de ese futuro;
Y por eso considero muy importante compartir con ustedes esa visión,
para dónde queremos los colombianos llevar a nuestro país, para dónde
quiere este gobierno llevar a nuestro país.
País más justo
Esa visión se podría describir muy sucintamente, como: queremos un
país más justo, un país más moderno, un país más seguro, manteniendo
siempre una unidad
Y eso es lo que hemos venido construyendo en estos 33 meses de
gobierno y hemos venido construyéndolo no con frases, sino con hechos.
Muy rápidamente voy a hacerles un repaso por esa visión de país con hechos concretos.
Un país más justo quiere decir con mejores oportunidades y un país con menos desigualdades.
Colombia ha sido un país muy desigual, tenemos infortunadamente
-hasta hoy espero- la muy vergonzosa posición de ser uno de los países
más desiguales de América Latina, el segundo país más desigual, y el
séptimo más desigual del mundo. Ahí hemos hecho un gran esfuerzo con
políticas sociales enfocadas a reducir la pobreza, a reducir las brechas
entre regiones y a reducir las desigualdades.
Esta semana, el jueves –mañana- vamos a publicar las cifras, últimas
cifras sobre desigualdad en Colombia y sobre reducción de la pobreza y
les anticipo que hemos hecho más en estos 33 meses en reducir la
desigualdad que en ningún otro periodo de nuestra historia y ya no vamos
a estar en ese vergonzoso segundo lugar, ni vamos a estar en ese
séptimo lugar en el mundo, segundo en América Latina.
Y seguiremos haciendo un gran esfuerzo, porque uno de los obstáculos
para el crecimiento de una economía es: la desigualdad, eso está
comprobado en todas las academias, en todos los libros de economía, si
hay una gran desigualdad queda más difícil crecer, entonces eso lo
estamos haciendo por eso un país más justo, lo estamos logrando.
Otro mecanismo para lograr un país más justo, la educación es el vehículo más efectivo de movilidad social.
Aquí hemos hecho un gran esfuerzo. Decretamos Presidente Cavaco Silva
(Presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva) la gratuidad total en la
educación para todos los niños y niñas de Colombia del grado cero al
grado 11, a partir del año pasado. Eso está beneficiando a cerca de 8.6
millones de niños.
Y estamos haciendo un gran esfuerzo para mejorar la calidad de esa
educación y mayor acceso de los colombianos a la educación superior y
ahí estamos también trabajando con mucha pasión porque entendemos que la
educación es realmente sembrar futuro.
Hemos querido hacer algo revolucionario en el tema de las tecnologías
para afrontar las desigualdades y por eso iniciamos un proceso de
conectar el país con fibra óptica y banda ancha.
Todos los municipios del país al final de este cuatrienio van a estar
conectados, simultáneamente hogares de 2.2 millones de hogares
conectados en internet. Vamos a terminar el cuatrienio con 8.8 millones
de hogares. Es una cifra muy considerable y al mismo tiempo estamos
subsidiando y llevándole, focalizando ese esfuerzo en los estratos más
bajos
¿Para qué? Para que los niños y niñas de los estratos más bajos
tengan las mismas oportunidades en acceso a la tecnología, que tienen
los niños y niñas de los estratos más altos, no solamente aquí en
Colombia, sino del mundo.
Un niño de un estrato 1 o 2 –que son los más bajos en Colombia –
tendrá el mismo acceso porque además estamos subsidiando. Tenemos
nosotros, Presidente Cavaco, los computadores más baratos de toda
América por la política arancelaria y por una serie de medidas que hemos
hecho y esos computadores se los estamos, en muchas ocasiones regalando
o estamos subsidiando la compra, para que la mayor cantidad de niños
tengan acceso a los computadores.
Imagínense ustedes lo que significa para un niño tener acceso a un
computador, a internet, que también estamos subsidiando en los estratos
más bajos. Ahí estamos haciendo un gran esfuerzo.
Estamos haciendo un gran esfuerzo también en la parte de la justicia misma.
Y, ¿cómo opera la justicia?
La justicia colombiana infortunadamente en los ranking de competitividad ha estado mal por la lentitud en las decisiones.
Nosotros somos un país muy respetuoso del Estado de Derecho, muy
respetuoso de las leyes pero tenemos un aparato de justicia muy lento.
Ahí hemos hecho un gran esfuerzo y hemos aprobado varias reformas que
están mejorando eso sustancialmente.
El Código General del Proceso, es una ley que aprobamos, aprobamos un
Estatuto Arbitral para tener arbitramentos nacionales e
internacionales, que hoy es considerado Estado del Arte a nivel mundial y
eso Ministro Sergio Díaz (Ministro de Comercio, Sergio Díaz Granados)
nos debe haber aumentado nuestro ranking en ese aspecto, en materia de
competitividad.
Estamos haciendo unas inversiones muy grandes para tecnificar la
justicia, abolir los expedientes en Portugal, en España, en países
iberoamericanos que son tan comunes con expedientes, en cada caso con
una cantidad de páginas. Vamos a ver si podemos hacer el expediente
virtual y estamos avanzando muy rápidamente en esa dirección.
Hicimos, simplemente para mencionar otro ejemplo en materia de
justicia, tal vez una de las reformas más importantes en los últimos
tiempos que va a tener una gran repercusión en hacer de este país un
país más justo y es la reforma de cómo se reparten las regalías.
Antes las regalías se concentraban en unos pocos departamentos y
municipios, ahora las regalías se van a distribuir con un criterio de
equidad, para todo el mundo y más para quienes más lo necesitan. Eso
está ya comenzando a funcionar y eso va a tener un gran efecto en
materia de equidad y de hacer de este país un país más justo.
País más moderno
El otro componente de nuestra visión, un país más moderno.
Qué se requiere para un país moderno; un país con una economía
sólida. Una economía que crezca y que se sostenga en el tiempo. Ahí
también hemos logrado avanzar muchísimo.
El crecimiento de Colombia en los últimos años ha sido de un
porcentaje cercano al cinco por ciento, estamos en este momento en el
cuatro, terminó el año pasado en cuatro. Precisamente hace dos días
pusimos en marcha un programa para darle una inyección adicional,
impulsar más la economía, para que crezca a su máximo potencial sin
introducir más inflación, eso es el 4.8 por ciento.
Y queremos que eso se sostenga ahí, pero eso no se hace sin hacer un
esfuerzo en lo que llaman los fundamentales. Por ejemplo, tener salud
fiscal, ustedes los saben, Presidente Cavaco, los portugueses, los
españoles, los europeos, los americanos, los japoneses, todos saben muy
bien los costos de no tener responsabilidad, o por lo menos unas
finanzas equilibradas.
Ahí Colombia ha hecho un gran esfuerzo. No solamente desde el punto
de vista de la coyuntura, sino también hemos puesto en marcha una serie
de leyes y de reformas constitucionales que nos obligan en el largo
plazo a ser fiscalmente responsables.
El año pasado terminamos con el superávit fiscal más alto que hemos
tenido en nuestra historia, desde que medimos lo que denominan los
economistas el sector público no financiero. Terminamos con un superávit
del 0.45 por ciento del PIB o sea cerca de tres billones de pesos,
cuando habíamos recibido un déficit de cerca de 18 billones de pesos.
Y eso es algo muy importante porque eso genera una dinámica, por
ejemplo, en el costo del capital, en lo de los inversionistas. Los
intereses se han reducido sustancialmente.
Nosotros estamos prestando plata. Nuestros bonos soberanos se colocan
al nivel más bajo de toda nuestra historia, mucho más bajo que otros
países, que nosotros hace unos años no nos hubiéramos imaginado que eso
fuera posible.
En la política monetaria también hemos sido muy responsables.
Nosotros tenemos un Banco de la República, un banco central
independiente, pero que trabaja en gran armonía con el Gobierno y que la
política monetaria se coordina muy bien con la política fiscal.
El Ministro de Hacienda (Mauricio Cárdenas) preside la Junta del
Banco de la República. Ahí hemos logrado reducir la inflación- Desee
hace unos 12 años, yo era Ministro de Hacienda en esa época, usted fue
Ministro de Hacienda también Presidente, pusimos en marcha un sistema
que se llama: el sistema de la inflación objetivo, que ha funcionado muy
bien y que hoy podemos decir que tenemos la inflación más baja desde el
año 1955, por debajo del 2 por ciento.
Colombia era uno de los países con una de las inflaciones más altas, y eso lo hemos resuelto.
También en materia de generación de empleo nos hemos que todas las
políticas tienen que tener como objetivo, generar empleo. Es también un
mecanismo para reducir la pobreza y empleo formal.
Hemos logrado crear más de dos millones de empleos, en lo que
llevamos del gobierno, hemos reducido todos los meses, durante 33 meses,
sistemáticamente el desempleo mes tras mes frente al mismo mes del año
anterior. Todavía tenemos que reducirlo mucho más, porque todavía hay
demasiada gente desempleada, dos millones 400 mil colombianos siguen
desempleados, pero hemos mejorado sustancialmente.
Tenemos por eso el mejor índice, y los economistas llaman el índice
de miseria, es desempleo más inflación esa suma es la más baja que tiene
Colombia en toda su historia, en 200 años que llevamos de existencia
republicana la más baja inflación más desempleo.
Eso qué ha hecho, pues que inversionistas como ustedes vengan a
Colombia. Por eso hemos roto todos los récords en materia de inversión
extranjera; el año pasado casi 16 mil millones de dólares, las
exportaciones también hemos logrado aumentarlas sustancialmente en 60
millones de dólares, un récord, nunca habíamos exportado tanto, y eso ha
generado una gran confianza.
Esa confianza se traduce en una mejor calificación de las entidades
de riesgo, las entidades que califican el riesgo nos han venido
subiendo, tenemos grado de inversión, Canadá hace unos días nos subió un
nivel y eso a su vez repercute en una baja en los intereses y en un
baja en el costo de los créditos.
También para tener una economía viable y sostenible en el largo plazo
–y esa es una decisión política que tomamos hace 20 años- necesitamos
una economía abierta, competitiva.
Por eso hemos desarrollado, hemos negociado acuerdos de libre
comercio con muchos países, que hoy nos permiten tener un acceso, cuando
comenzamos el gobierno a 430 millones de consumidores. En este momento a
unos 850 millones, incluyendo a la Unión Europea con quien negociamos
un acuerdo de libre comercio, y que ustedes nos ayudaron tanto para su
aprobación, por lo que le agradezco enormemente.
Pero al final vamos a tener mil 500 millones de consumidores
alrededor del mundo, donde los productos colombianos van a poder llegar
libres de aranceles, con acceso fácil e inmediato. Eso también es muy
importante.
En ese orden de ideas hay un proceso de integración que estamos
profundizando, que ha generado mucho interés, la Alianza del Pacífico,
con México, con Chile, con Perú y Colombia, y donde ustedes los
portugueses, y usted Presidente (Aníbal Cavaco Silva) están interesados
en ser observadores, y como le anuncié ayer, -por supuesto- que nosotros
vamos apoyar esa solicitud.
También hemos avanzado muchísimo para ser una economía competitiva y sólida, un país más moderno en infraestructura.
Simplemente para decirles una cifra. Colombia venía invirtiendo 3
billones de pesos en infraestructura al año, nosotros estamos abriendo
licitaciones para concesiones y obras por más de 58 billones de pesos,
estamos multiplicando exactamente por 20 las inversiones en
infraestructura. Muchas de ellas ya están funcionando, otras están en
proceso de estructuración.
Estamos haciendo navegable nuestro principal río, el río Magdalena, que era un sueño de nuestro Libertador Simón Bolívar.
Estamos modernizando cada vez más y volviendo más competitivos
nuestros puertos. Ya tenemos el puerto más competitivo del Caribe
colombiano en Cartagena y según me dicen los operarios portuarios en
Buenaventura; Buenaventura con unas inversiones que se hicieron, que yo
inauguré hace unos dos o tres meses, se está volviendo el puerto más
competitivo de América Latina en el Pacífico. De manera que ahí también
estamos avanzando muchísimo.
Yo hago tanto énfasis en la unidad. Tenemos un apoyo muy grande en el
Congreso, tenemos un apoyo muy grande y esos nos ha facilitado hacer
una serie de reformas que están cada vez mejorando nuestra situación en
el largo plazo, sembrando futuro.
Hemos logrado en lo que llevamos de gobierno 212 nuevas leyes
aprobadas, dentro de esas cinco reformas constitucionales. Como por
ejemplo, la Reforma Constitucional al Reparto a las Regalías, o una
reforma constitucional donde el criterio de sostenibilidad fiscal tiene
que tenerse en cuenta en cualquier fallo, o bien de la justicia, o bien
del propio Poder Legislativo, o del propio Poder Ejecutivo, para
mantener esa salud fiscal en el largo plazo.
También hemos hecho una reforma del propio Estado con una ley antitrámites, borrar trámites a diestra y siniestra.
Nuestras culturas: portuguesas, españolas, latinoamericanas, somos
muy protrámites, procontroles, pero en el mundo moderno eso ya es cada
vez más anacrónico. Pues estamos tratando de cambiar esa cultura en la
medida de lo posible para facilitarle la ayuda –entre otros- a los
empresarios.
País más seguro
También un país más seguro. La seguridad, decían los romanos, es la
base de la república La primera ley sin seguridad, las demás leyes se
vuelven inocuas. Ahí también hemos hecho grandes esfuerzos.
Nosotros tenemos varios frentes donde hay que tener una acción del Estado en materia de seguridad.
El frente de la guerrilla donde hemos hecho avances muy importantes.
Hoy en día el número de miembros de esas guerrillas están en su nivel
más bajo de la historia. Hemos venido desarticulando sus estructuras,
hemos venido neutralizando sus objetivos de alto valor en una forma sin
precedentes en nuestra historia de guerra con estas guerrillas.
También un coletazo de los grupos paramilitares, las bandas
criminales, el crimen organizado que es un problema no solamente
colombiano, es un problema que se está volviendo mundial. En América
Latina, sin lugar a dudas, lo estamos combatiendo. Hemos aprendido
muchísimo a combatir ese crimen organizado, que también está financiado
por el narcotráfico.
En materia de narcotráfico, los éxitos de Colombia han sido muy
grandes, pero es un negocio que continúa, mientras haya demanda habrá
oferta, y para nosotros como es un tema de seguridad nacional, tenemos
que hacer esfuerzo cada vez mayor.
Pero también hemos logrado desaparecer grandes carteles que tenían
prácticamente doblegada a nuestra democracia. Hemos logrado decapitar
casi todas esas bandas criminales dedicadas al narcotráfico que tenían
algún poder nacional, y ahora, el reto es las bandas más pequeñas que se
dedican también al narcotráfico y con utilidades más pequeñas.
Y por supuesto, la parte de la seguridad ciudadana, que antes aquí en
Colombia, Presidente, como el problema de seguridad era tan grande, era
de homicidios, era de secuestros, que ya hemos logrado reducir a
niveles normales: el secuestro prácticamente está desaparecido, hay
todavía.
Los homicidios tenemos la tasa más baja de los últimos 30 y pico de
años, todavía demasiados homicidios, porque decimos que un homicidio es
demasiado o un secuestro es demasiado. Pero hemos mejorado muchísimo.
La gente cuando estaba preocupada por ese ese tipo de delitos no le
daba importancia a la seguridad ciudadana: el robo de celular, el robo
en la calle.
Hoy en día eso tiene gran importancia, porque lo otro se ha
disminuido y por sustracción de materia lo otro se vuelve más
importante. Ahí tenemos que hacer un esfuerzo mayor y lo estamos
haciendo.
Pero sin duda alguna, estamos en un país mucho más seguro de lo que
estábamos hace dos años, o estábamos hace cinco o 10 años, de eso nadie
tiene ninguna duda. Todavía tenemos, y eso hay que reconocerlo, rezagos
de esa violencia que vivimos desafortunadamente durante tanto tiempo, y
rezagos de esos grupos mafiosos que controlaban los grandes carteles de
la droga.
Hoy tenemos todavía un problema de extorsión grande y hemos aprendido
mucho a combatirlo. Pero el caso es que vamos avanzando y avanzando en
la dirección correcta.
O sea, que en materia de crear un país más justo, más moderno y más
seguro, el mensaje a ustedes señores empresarios es: vamos avanzando y
avanzando en una forma importante.
Y termino con lo siguiente: eso que hemos logrado, lo hemos logrado
en medio de este conflicto que hemos tenido con las guerrillas durante
medio siglo.
Por eso estamos haciendo un gran esfuerzo en materia de paz y tengan
la seguridad de que allá en esas negociaciones no vamos a negociar nada
de lo fundamental.
¿En qué sentido lo fundamental?, la propiedad privada, o nuestro
modelo de desarrollo, o nuestra política industrial, o nuestra política
comercial. Eso no está en juego. Lo que está en juego es la forma como
se va a trasferir, a cambiar las balas por los votos, los grupos al
margen de la ley que están hoy en día combatiendo al Estado.
Y hay discusiones de justicia transicional, hay discusiones de
participación en política que son discusiones normales dentro de
cualquier solución de cualquier conflicto aquí o en cualquier parte del
mundo.
Una persona que ha sido víctima quiere más justicia, una persona que
puede ser víctima el día de mañana quiere más paz. ¿Dónde se traza la
línea? Es la discusión que estamos teniendo y que vamos a tener.
De eso se trata esta negociación. Hemos hecho algo en la parte
agraria, agrícola, pero que ahí luego no va haber ningún sacrificio de
ningún principio fundamental, todo lo contrario va a ser como una
inyección al campo, un campo colombiano que tiene un inmenso potencial,
porque nuestro campo es muy ineficiente en materia de producción de
alimentos en un mundo que hoy está viviendo una crisis de alimentos.
Pero yo termino simplemente sembrándoles a ustedes la siguiente
pregunta, todo esto que hemos logrado aquí en medio del conflicto, en
medio de la guerra.
Si fracasan estas negociaciones en cierta forma no habrá pasado nada,
porque seguiremos como venimos hace 30 o 40 años. No hemos hecho ningún
cese al fuego, las Fuerzas Militares hoy están en el mejor momento de
su historia, más fuertes que nunca y seguiremos avanzando.
Lo que pasa es que nos vamos a demorar muchísimo tiempo más.
Pero si tenemos éxito, imagínense lo que sería de este país en su
crecimiento, atraer más inversión, en su desarrollo, sin el conflicto.
Por eso, imagínense al país sin un conflicto, yo tengo, espero que
podamos pronto, más pronto que tarde tener esa realidad y por eso los
inversionistas portugueses están más que bienvenidos a esta edición y a
este futuro para que sean nuestros socios como ya algunos de ustedes han
tomado la decisión concreta de hacerlo.
De manera que muchas gracias por su presencia y muchas gracias por su oportunidad".